
Arte, Resistencia y Silencio Creativo: La Revolución Pacífica de Liliana Zapata en Castilla
Cuando el contexto social se tensa y las calles parecen dominadas por lógicas de confrontación, el arte emerge no sólo como un refugio, sino como una herramienta de transformación directa. En nuestra más reciente entrega sonora, tuvimos el privilegio de sentarnos a dialogar con Liliana Zapata, artista y lideresa comunitaria que ha dedicado más de dos décadas a tejer paz en los barrios de Medellín.
El diálogo estuvo guiado por reflexiones profundas sobre el papel del arte en la construcción de la paz, los desafíos de ser artista en una sociedad de consumo y las alternativas ante la censura. A lo largo de la charla, Liliana desglosó su visión de un activismo distinto, uno que no choca frontalmente con la violencia, sino que la desactiva a través de la creatividad.

A continuación, extraemos 10 puntos clave de esta poderosa entrevista que te invitarán a escuchar el episodio completo:
1. El arte como alimento y refugio espiritual
En medio de realidades hostiles y fuerzas violentas, el quehacer artístico permite encontrar “magia, luz y colores” en el interior para compartirlos, logrando aquietar la angustia y abrazar a una sociedad dolida.
2. La creatividad humana: un arma de doble filo
Liliana reflexiona sobre cómo la creatividad también ha sido usada para el daño (mencionando crisis creadas por el hombre), lo que hace aún más urgente que los artistas reclamen la imaginación para conciliar y sanar los territorios.
3. El origen de la resistencia pacífica en el barrio
Proyectos vitales como el Encuentro de Voces nacieron como una respuesta civil directa a la violencia y los toques de queda en Castilla. La idea era clara: no responder con fuego, sino ocupando el espacio con palabras y encuentros.
4. El poder del “Silencio Creativo”
Frente a la provocación y la censura, Liliana propone inspirarse en figuras como Nelson Mandela o Gandhi. En lugar de reaccionar impulsivamente ante la agresión (que es lo que el sistema espera), invita a utilizar el “silencio creativo” para planear, pintar, escribir y resistir desde la creación.
5. La inclusión radical en el espacio público
Una de las anécdotas más potentes revela cómo se transforma una comunidad al entregar responsabilidades a los más marginados. Al hacer que los jóvenes estigmatizados del barrio lideraran la pintura de murales o los juegos infantiles, se les otorgó valor, respeto y un sentido de pertenencia profundo.

6. El arte esquiva la censura
Ante muros borrados y mensajes silenciados en la ciudad, el llamado no es a la confrontación directa que ponga en riesgo los cuerpos. El arte debe mutar, tejer otras formas y buscar lenguajes visuales o poéticos que lleven el mensaje a quienes están bloqueados por el fanatismo o el miedo.
7. La no violencia activa
Inspirada en las luchas por los derechos civiles, Liliana recuerda que marchar no siempre es la única opción, especialmente cuando el escenario es de riesgo letal. La resistencia también se hace consumiendo arte, leyendo otras realidades y promoviendo el pensamiento crítico sin exponer la vida.
8. Las instituciones y el cuidado de los procesos
Se hace una lectura crítica sobre el papel de las administraciones públicas, señalando cómo en ocasiones los intereses políticos terminan apropiándose o desgastando las iniciativas que nacen genuinamente del tejido comunitario.
9. La economía barrial como resistencia
El arte de vivir en comunidad también pasa por el bolsillo. Liliana hace un fuerte llamado a proteger la economía local: preferir al tendero, a la natillera y a los vendedores informales del barrio por encima de las grandes superficies comerciales y monopolios bancarios.
10. La metáfora de la manada (El pez mero)
Los individuos aislados pueden sentirse impotentes ante los grandes problemas estructurales. Sin embargo, al igual que los pequeños peces en el lago de Pátzcuaro que se unen para formar la figura de un pez gigante, los vecinos organizados y los colectivos comunitarios tienen el poder de generar cambios masivos.
Para descubrir las historias completas detrás de estos puntos y sentir la energía de esta gestora cultural, te invitamos a reproducir el episodio completo. El arte, como nos enseña Liliana, es una medicina que debe administrarse de manera permanente.

Liliana María Zapata es de Medellín. Artista, teatrera, poeta y gestora cultural. Su trayectoria la ha desarrollado en Medellín y ha sido invitada a una gran variedad de festivales nacionales como internacionales.
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